
Perdonad, pero me fui una semana de vacaciones.
Estuve en un paraiso llamado Lanzarote. Un enorme volcán lleno de volcanes más pequeños y de playas preciosas en las que bucear. Qué felicidad. Me apunto la Graciosa para pasar unas vacaciones zen en otra ocasión.
Y de vuelta a casa tenemos la bicicrítica.
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